En el mundo, Pamplona no se entiende sin sus fiestas de San Fermín, conocidas en cada lugar del planeta, pero ¿Cómo surgió esta mítica fiesta?
Los orígenes son muy antiguos, para encontrarlos, debemos retroceder hasta la Edad Media. San Fermín nació como una feria y encuentro de Mercaderes en la ciudad. Las primeras festividades se hicieron coincidir con la festividad religiosa de San Juan, aunque no era todos los años en la misma fecha pues hay fechados años en los que se empezaron a celebrar en Octubre. Al reunir a cada vez más gente, se decidió celebrar corridas de Toros y espectáculos.
En 1381, se declaró ya una feria importante, y se estableció, gracias al rey Carlos II de Navarra, que debían empezar el día séptimo del mes séptimo. Así, las fiestas quedaron divididas en las del comienzo del verano y las del final, igual que se sigue realizando hoy en día: San Fermín y San Fermín Txikito.
Se empezaron a representar obras de teatro, dedicadas a San Fermín, y se dedicó las fiestas en su honor. Aunque se celebraban tor-
neos en la actual Plaza del Castillo, cómo no, se seguían realizando corridas de toros …
Con el paso de los sigilos, los San Fermines tomaron un ambiente más popular, y fueron perdiendo la religiosidad, hasta convertirse en las fiestas que hoy se conocen.
Paralelo a esto, se fue desarrollando el encierro, su origen se encuentra también en la Edad Media.
Los toros que se traían para ser lidiados en la plaza durante las corridas, venían desde la Ribera y la noche anterior a su lidia la pasaban en las afueras de la ciudad. Al amanecer, los astados eran conducidos a la Plaza Mayor, por toros Mansos, Cabestros, gente a caballo y gente a pie. Hay que destacar, que se corría detrás de ellos. Durante el siglo XVII, se prohibió correr el Encierro, muy probablemente por su peligrosidad.
Pero, no faltaban los que se saltaban esta norma, y se metían a correr incluso, delante de los toros. La conducción si era vallada, hasta 1776, que se diseñó un tablado que guiaba a los toros hasta la Plaza del Castillo. Corriendo la entrada, nombre que recibía esta actividad por aquél entonces, los corredores debían ir detrás de los animales. A principios del siglo XIX, se deja de correr como se había hecho siempre y se empieza a correr delante de los astados, con el tiempo, esto se convierte en una costumbre, que ha perdurado hasta nuestros días. En 1856, se le cambia el nombre y se le llama Encierro, su nombre actual y en este año se empieza a correr por la mítica Calle Estafeta. Ya en 1867, el ayuntamiento regula la carrera y en 1878 se crea el primer montón.
Un socio de una peña, El Tuli, con el himno de la peña, La Única, empezó a cantar el famoso:
“A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guie en el encierro dándonos su bendición”, en la Cuesta de Santo Domingo. Este cántico tuvo mucho éxito, pues cada vez , más gente se reunía junto a este corredor con la intención de pedir ayuda al santo durante el encierro. Años después, se colocó la imagen y actualmente se canta tres veces, una a los cinco minutos, otra a los tres y otra al minuto, antes de empezar la mítica carrera.
El recorrido del encierro de Pamplona ha cambiado varias veces a lo largo de la historia. El actual es: Los toros suben de los corrales del Gas a las doce de la noche , en el llamado encierrillo, llegan a los corrales de Santo Domingo y pasan ahí la noche hasta las ocho de la mañana, momento en el que el cohete da inicio al Encierro. Así, los animales salen y suben la cuesta de Santo Domingo, arropados por los mozos, que tratan de correr unos metros delante del animal. Una vez subida la cuesta, pasan por la Plaza del Ayuntamiento y por la Calle Mercaderes, este tramo es bastante plano, por lo que es un lugar más fácil para correr unos metros. La Calle Mercaderes, termina con la mítica Curva de la calle Estafeta. Antiguamente los toros se chocaban, resalaban o caían por la pronunciación de esta curva. Cuando superan esta zona, se ven subiendo la Calle Estafeta, tramo muy famoso de la carrera, y en el que hay más corredores . Al final de la calle la ciudad se abre y se enfrentan a la bajada al callejón y al ruedo de la Plaza de Toros. El encierro más rápido, Miura 2015 y el más lento 12 de Julio de 1958, también Miura, llegaron a la Plaza en más de media hora, pues un animal no quiso entrar el los corrales de la plaza. Pero sin duda, los San Fermines no serían lo mismo sin el escritor americano Ernest Hemingway, quien los popularizó en su novela “Fiesta” En esta obra, hace un seguimiento de un grupo de amigos, que tras pasar unos días en el pirineo, deciden unirse a una fiesta que se celebraba en la capital. Describe los encierros, una cogida mortal,… También nos narra el txupinazo, que acontecía en la Plaza del Casillo. Hoy en día, los San Fermines siguen siendo un reclamo turístico, los encierros salen puntuales cada mañana a las ocho seguidos de 204 horas de fiesta que inundan la capital de Navarra.
Plaza del Castillo en San Fermín
Ayuntamiento de Pamplona
Imagen de San Fermín en la Iglesia de San Lorenzo
Toros de lidia en los corrales
Paseo Hemingway
Esperando a los fuegos
Pobre de Mi desde el balcón del Ayuntamiento










