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martes, 14 de julio de 2026

San Fermín, una fiesta con mucha historia


En el mundo, Pamplona no se entiende sin sus fiestas de San Fermín, conocidas en cada lugar del planeta, pero ¿Cómo surgió esta mítica fiesta?
Los orígenes son muy antiguos, para encontrarlos, debemos retroceder hasta  la Edad Media. San Fermín nació como una feria y encuentro de Mercaderes en la ciudad. Las primeras festividades se hicieron coincidir con la festividad religiosa de San Juan, aunque no era todos los años en la misma fecha pues hay fechados años en los que se empezaron a celebrar en Octubre. Al reunir a cada vez más gente, se decidió celebrar corridas de Toros y espectáculos.
En 1381, se declaró ya una feria importante, y se estableció, gracias al rey Carlos II de Navarra, que debían empezar el día séptimo del mes séptimo. Así, las fiestas quedaron divididas en las del comienzo del verano y las del final, igual que se sigue realizando hoy en día: San Fermín y San Fermín Txikito.
Se empezaron a representar obras de teatro, dedicadas a San Fermín, y se dedicó las fiestas en su honor. Aunque se celebraban tor-
neos en la actual Plaza del Castillo,  cómo no, se seguían realizando corridas de toros …
Con el paso de los sigilos, los San Fermines tomaron un ambiente más popular, y fueron perdiendo la religiosidad, hasta convertirse en las fiestas que hoy se conocen.
Paralelo a esto, se fue desarrollando el encierro, su origen se encuentra también en la Edad Media.
Los toros que se traían para ser lidiados en la plaza durante las corridas, venían desde la Ribera y la noche anterior a su lidia la pasaban en las afueras de la ciudad.  Al amanecer, los astados eran conducidos a la Plaza Mayor, por toros Mansos, Cabestros, gente a caballo y gente a pie. Hay que destacar, que se corría detrás de ellos.  Durante el siglo XVII, se prohibió correr el Encierro, muy probablemente por su peligrosidad.
Pero, no faltaban los que se saltaban esta norma, y se metían a correr  incluso, delante de los toros. La conducción si era vallada, hasta 1776, que se diseñó un tablado que guiaba a los toros hasta la Plaza del Castillo. Corriendo la entrada, nombre que recibía esta actividad por aquél entonces, los corredores debían ir detrás de los animales. A principios del siglo XIX, se deja de correr como se había hecho siempre y se empieza a correr delante de los astados, con el tiempo, esto se convierte en  una costumbre, que ha perdurado hasta nuestros días. En 1856, se le cambia el nombre y se le llama Encierro, su nombre actual y en este año se empieza a correr por la mítica Calle Estafeta. Ya en 1867, el ayuntamiento regula la  carrera y en 1878 se crea el primer montón.
Un socio de una peña, El Tuli, con el himno de la peña, La Única, empezó a cantar el famoso:
“A San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón, nos guie en el encierro dándonos su bendición”, en la Cuesta de Santo Domingo. Este cántico tuvo mucho éxito, pues cada vez , más gente se reunía junto a este corredor con la  intención de pedir ayuda al santo durante el encierro. Años después, se colocó la imagen y actualmente se canta tres veces, una a los cinco minutos, otra a los tres y otra al minuto, antes de empezar la mítica carrera.
El recorrido del encierro de Pamplona ha cambiado varias veces a lo largo de la historia. El actual es: Los toros suben de los corrales del Gas a las doce de la noche , en el llamado encierrillo, llegan a los corrales de Santo Domingo y pasan ahí la noche hasta las ocho de la mañana, momento en el que el cohete da inicio al  Encierro. Así, los animales salen  y suben la cuesta de Santo Domingo, arropados por los mozos, que tratan de correr unos metros delante del animal. Una vez subida la cuesta, pasan por  la Plaza del Ayuntamiento y por la Calle Mercaderes, este tramo es bastante plano, por lo que es un lugar más fácil para correr unos metros. La Calle Mercaderes, termina con la mítica Curva de la calle Estafeta. Antiguamente los toros se chocaban, resalaban o caían por la pronunciación de esta curva. Cuando superan esta zona, se ven subiendo la Calle Estafeta, tramo muy famoso de la carrera, y en el que  hay más corredores . Al final de la calle la ciudad se abre y se enfrentan a la bajada al callejón y al ruedo de la Plaza de Toros.  El encierro más rápido, Miura 2015 y el más lento 12 de Julio de 1958, también Miura, llegaron a la Plaza en más de media hora, pues un animal no quiso entrar el los corrales de la plaza. Pero sin duda, los San Fermines no serían lo mismo sin el escritor americano Ernest Hemingway, quien los popularizó en su novela “Fiesta” En esta obra, hace un seguimiento de un grupo de amigos, que tras pasar unos días en el pirineo, deciden unirse a una fiesta que se celebraba en la capital. Describe los encierros, una cogida mortal,… También nos narra el txupinazo, que acontecía en la Plaza del Casillo. Hoy en día, los San Fermines siguen siendo un reclamo turístico, los encierros salen puntuales cada mañana a las ocho seguidos de 204 horas de fiesta que inundan la capital de Navarra.


Plaza del Castillo en San Fermín

Ayuntamiento de Pamplona

Imagen de San Fermín en la Iglesia de San Lorenzo

Toros de lidia en los corrales

Paseo Hemingway

Esperando a los fuegos




Pobre de Mi desde el balcón del Ayuntamiento


miércoles, 25 de diciembre de 2024

Se derrumba la espadaña de la antigua iglesia de Olóriz Bajo

El pasado invierno, se derrumbó el último arco de la espadaña de la iglesia navarra de Olóriz Bajo, en ruinas desde hace más de dos siglos y en la actualidad ubicada dentro de una finca forestal del Gobierno de Navarra.

La documentación que hay sobre esta construcción es relativamente escasa. Arquitectónicamente, podemos afirmar que se trata de una iglesia de estilo de transición del románico al gótico. Este despoblado se ubica en el Valle de Arce, en concreto dentro del Valle del Río Gurpegui, un área muy afectada por la despoblación, dado que sus cinco pueblos: Zazpe, Olóriz Alto, Olóriz Bajo, Equieta y el propio Gurpegui se encuentran abandonados.

Las primeras noticias a este despoblado se encuentran en el año 1280, cuando este lugar pagaba impuestos. En 1366, en el Libro de Fuegos, el lugar ya está despoblado, manteniéndose así hasta la actualidad. La existencia de dos localidades con el mismo nombre, hace difícil conseguir noticias concretas. Durante los siglos posteriores, las tierras aparecen trabajadas por gente de Nagore. No hay mención a edificaciones en este lugar en ninguno de los diccionarios históricos del siglo XIX, ni tampoco lo hace en los del siglo XX. En este siglo, el lugar se transforma en una finca forestal del Gobierno de Navarra.

Arquitectónicamente, de esta iglesia podemos decir que tuvo una nave única, con arco apuntado y una espadaña con dos ojos apuntados. Sus restos son perfectamente visibles desde la carretera que une Aoiz y Nagore, construida en el 2003, ante el llenado de la presa de Itoiz.



La iglesia en 2018

La iglesia en 2022



domingo, 15 de diciembre de 2024

Arleta, al pie del Camino

 


Se documenta como señorío de realengo en 1280, quedando despoblado un siglo después. En 1427, vuelve a tener un habitante. Posteriormente, los dueños lo vendieron a Roncesvalles. Aparece mencionado en el Libro de Armería del siglo XVI, al contar con palacio y propietarios hasta el siglo XVIII. En el siglo XIX, tenía un regidor electo por las tres familias que lo habitaban.

Lugares para visitar:

(En la actualidad, Arleta es una propiedad particular, por lo que las visitas están restringidas. Desde el Camino de Santiago, se obtiene una vista completa del lugar)

-Iglesia de Santa Marina: Se ubica justo al lado del paso de la Ruta Jacobea. La iglesia tiene una portada románica y una espadaña, además de un retablo del siglo XVI. En sus alrededores, hay restos de estelas y de un camino antiguo. Tiene una ventana tapida en la que los peregrinos dejaban sus ofrendas.

-Palacio: Ubicado junto a la iglesia. Tiene forma de U. Presenta un patio central que lo articula. A su derecha, hay una construcción más moderna, realizada en torno a una torre cuadrangular. A la izquierda, vemos una ventana geminada, más antigua que el resto del conjunto. La existencia de este palacio está documentada desde el siglo XVI.

-Lavadero: Ubicado junto al camino, en la actualidad en ruinas.

-Crucero: Se sitúa junto a la carretera, en la entrada principal del señorío. Presenta una cruz, situada en lo alto de una columna con fuste y capitel. El trazado del Paque Fluvial del Arga pasa a su lado.

-Ermita de San Martín (Desaparecida): No quedan restos.

 

sábado, 7 de diciembre de 2024

Lusarreta, un lugar con un gran trasfondo histórico


 Antiguo señorío de Realengo, ubicado en una de las zonas más altas del Valle de Arce. Se trata de un pequeño núcleo, en el que se conserva el único hórreo del Valle de Arce. Conocemos las primeras menciones a Lusarreta cuando en 1280 pagaba pechas a Roncesvalles, al igual que sus vecinos.

En el Libro de Fuegos de 1366, se contabilizan seis, siendo siete en 1553.

En 1566, vive en Lusarreta Sancho de Leyún, que se casa en segundas nupcias con Catalina de Lusarreta. El era noble. De su primer matrimonio únicamente le sobrevivió una hija. Las segundas nupcias de Sancho no fueron bien acogidas en su familia, que les acusó de dilapidar el patrimonio. Acabaron viviendo en la más absoluta miseria. Tuvieron tres hijos. A su muerta, Catalina pide ser enterrada en Lusarreta y no en Leyún con su marido.

En el año 1783, Miguel Dufur Ibarra de Lusarreta muere sin descendencia directa siendo el último habitante de la Casa Garaico. Su heredera más cercana vivía en Lenaroz y era su sobrina, llamada Juanchina, que con dieciséis años se verá obligada a casarse y vivir en la casa de Lusarreta para no perder la herencia de su tío. Pero no es un caso aislado, pues en 1790 conocemos otro similar en la casa Garrraicorena. Estos matrimonios no eran ni abundantes, ni extraños en la montaña navarra.

En 1794, la Convención Francesa quema la borda de Lusarreta, mientras que el resto del pueblo se salva de las llamas.

En 1800, vivían en Lusarreta 31 personas. En 1858, tenía 58 habitantes.

En 1856, un vecino de Lusarreta va a cumplir el servicio militar en lugar de otro de Mezquíriz. En 1898, se construye la carretera que une Lusarreta con la del Valle de Arce.

En una visita a Lusarreta podemos ver:

-La iglesia de San Esteban. Se cree que se construyó hacia el año 1200. Ha sido restaurada en varias ocasiones a lo largo de su historia. Tiene una planta irregular, aunque con cierta forma de cruz, cubierta con una bóveda de cañón. A los pies hay un coro de madera, en cuyas vigas se han tallado unas vistosas formas. Tuvo un retablo, desaparecido en parte del siglo XVII-XVIII.

-Hórreo: Muy similar al de Erdozain y al de Iracheta. Está construido sobre arcos, en este caso ocho. Sobre ellos, hay unas piedras que cumplen la función de tornarratas. Estos tres hórreos son los únicos construidos sobre arcos. La portada es un arco campaneiforme, decorado con una cruz, unos botones y una cruz de seis puntas, que pueden datar de los siglos XV-XVI. Tras la restauración, se eliminaron las casas contiguas y se trasladó el acceso a su situación actual.


Dos vistas de la iglesia

Hórreo

Puerta de una casa


Dos vistas de la iglesia


sábado, 16 de noviembre de 2024

Itoiz, un pueblo bajo sus aguas

 En la actualidad, este es el nombre de uno de los embalses más grandes y significativos de Navarra, sin embargo, antes era el nombre de una pequeña localidad que quedó anegada por la construcción de la presa homónima.

Las primeras menciones sobre la existencia de este lugar, hay que remontarlas a la Edad Media, cuando era un señorío de Realengo, que pagaba una Pecha anual, tal y como lo recoge el registro de 1280.

Redujo considerablemente sus impuestos entre 1280 y 1427 periodo de presencia de Peste Negra por estas tierras.

En 1802, Itoiz tenía38 habitantes.

En 1989, se propone la construcción del embalse, lo que supuso el punto y final a la existencia de Itoiz, que será derribado en 2003, cuando terminan los trabajos de construcción de la presa.

De Itoiz, destacarían:

-Iglesia de Santa Eulalia Se trataba de una construcción medieval, datada entre los siglos XII y XIII, aunque fue reformada en el siglo XVI y XVII. Tenía planta de cruz latina, con elementos añadidos y cubierta con bóvedas de crucería.

-Casas: Muchos de los edificios de Itoiz databan del siglo XVI, con elementos como arcos de medio punto en sus portadas.

-Palacio: Se ubicaba un poco apartado de las casas y destacaba una torre de piedra, insertada en el interior del edificio, con una cara reconstruida en ladrillo.

Interior de la Iglesia de Itoiz (Fuente)

Vista de Itoiz y su entorno antes de la construcción de la presa (Gran Enciclopedia de Navarra)
Vista actual del entorno anegado (BCE)

Iglesia de Itoiz (Catálogo Monumental de Navarra) 

Palacio de Itoiz antes de su reconstrucción (La Casa en Navarra, edición Caja de Ahorros de Navarra)

Vista general de Itoiz (Fuente)
Vista aérea de Itoiz (Archivo Abierto)


miércoles, 16 de noviembre de 2022

Silencio en el Monte Laturce (I)

Ubicado en un entorno un tanto apartado de nuestras miradas, el Monasterio de San Prudencio del Monte Laturce es uno de los monumentos más importantes y antiguos de La Rioja, que hoy en día se encuentra en riesgo de desaparecer, da-do que desde su desamortización en 1835, el Monasterio ha sufrido los avatares del paso del tiempo, que han convertido lo que un día fueron nobles salas en montones de escombro. En este artículo nos acercaremos un poco más a este singular edificio, que custodia entre sus piedras parte de la Historia de La Rioja.
Sus orígenes se remontan al siglo X, en concreto al año 925, cuando la congregación dependía del Monasterio de San Martín de Albelda, fundado por Sancho Garcés y Ordeño II. En estos momentos está teniendo lugar la reconquista y reparto de los territorios entre los diferentes reinos peninsulares, dejando atrás el dominio Banu Qasi musulmán. Se ha planteado un origen eremita, práctica característica en estos momentos. La advocación del Monasterio hace referencia a San Prudencio de Armentia, un obispo de Tarazona que vivió hacia el siglo VI y predicó en nuestras tierras contra la idolatría. A su muerte, en el Burgo de Osma, se cargó en un carro su cuerpo y se dejó a un caballo que llevase al santo a su última mora-da. El animal, según este relato se detuvo en el lugar que hoy ocupa el monasterio. Histórica-mente, sabemos que el las primeras noticias in-forman que se construyó una iglesia dedicada a San Vicente. El clima del siglo X es de inseguridad, por ello, el lugar ejerce una importante posición defensiva por su difícil acceso. También, esto hizo más difícil vivir en él y en el año 950, la congregación se traslada a San Martín de Albelda hasta el año 1058, aunque San Prudencio no queda abandonado. La vida vuelve a San Prudencio con la consolidación del Cristianismo en esta área. En el siglo XI, en concreto en el año 1181, San Prudencio se independiza de San Martín de Albelda. Desconocemos a que orden pertenecía este monasterio en este momento. Con el paso de los años, el clima se tranquiliza y aparecen nuevos señores, que buscan hacerse con el control del lugar. Serán los Señores de Cameros, en concreto Fortún Ocho y su esposa, Mencia, hija del Rey de Nájera, los que se hagan con el monasterio en el 19 de marzo de 1058 transformándolo en su panteón familiar, mientras el monasterio va recibiendo donaciones en diferentes partes de la provincia. En este momento, el monasterio es un importante lugar en el valle del Leza, Jubera y Cidacos, donde consolida su gran poder. El asesinato de Sancho Garcés IV en Peñalén, supone el fin de un periodo de auge para el monasterio. Además, los diferentes choques de los reyes por el territorio, supone un freno al poder de San Prudencio, que sigue rigiendo parroquias y congregaciones menores. En el 1112, la muerte del rey Alfonso VI, hace a Íñigo Jiménez decantarse por la monarquía aragonesa frente al poder de Castilla. La llegada de Alfonso VII su-pone la consolidación de la presencia castellana en la región, ampliando aún más los dominios de San Prudencio. En el año 1181, miembros de la familia del señor de Cameros reconstruyen el monasterio visigodo de Santa María de Rute, cuyos restos se ubican actualmente en el término municipal de Lagunilla del Jubera, que hace sombra al poder de San Prudencio, del que desconocemos documentación de años posteriores. Pronto, las relaciones de los monarcas navarros, aragoneses y castellanos quedan degradadas, lo que supone de nuevo intervenciones bélicas en el área de La Rioja, conquistando nuevos lugares como Herce por parte del rey de Castilla Alfonso VIII. Este rey llegará también a Pamplona en el año 1175. 
Iglesia baja hace unos años (Foto Jesús López)

Torre de la Iglesia (Foto Jesús López)

(Puerta de la iglesia nueva (Foto Jesús López)

Restos de la Iglesia de Ruté

Excavaciones en la ermita de Rute (Foto Luis Santolaya)

Tumba encontrada en el lugar (Foto Luis Santolaya)

martes, 15 de noviembre de 2022

Górriz, resurgiendo bajo las aguas de Itoiz

En la actualidad, el embalse de Itoiz es una de las reservas de agua más grandes de Navarra. Su construcción supuso la desaparición de seis pueblos: Itoiz, Górriz, Orbáiz, Ezcay, Muniáin de Arce y Artozqui, además de la deformación del pueblo de Nagore.

Uno de los pueblos afectados por la construcción fue Górriz, perteneciente al valle de Lónguida. Conocemos las primeras menciones a este lugar en el año 1109, cuando su palacio dependía del monasterio de Odieta, controlado por el monasterio de Leire.

La presencia medieval está ratificada con los hallazgos del Yacimiento del Canal.

Un siglo después, en 1208, era un señorío de Realengo, que pagaba pechas. En el Libro de Fuegos de 1366, contaba con tres fuegos. Eran 4 en 1427, todos labradores, manteniendo esta cifra durante algunos años.

En 1786, tenía 23 y en 1824, 29. Fue perdiendo población durante el siglo XIX, llegando a contar con 12 habitantes en 1930. Finalmente, se despobló en 1960, situación que mantendrá hasta su demolición en 2003.

En un paseo por este pueblo, hubiésemos destacado:

-La Iglesia, dedicada a la Asunción: Se situaba en lo alto del pueblo. Databa del siglo XII, aunque fue remodelada y ampliada en el XVI. Contaba con una torre a los pies y tres tramos de bóveda de crucería. (No he encontrado imágenes del interior)

-Casas: El pueblo estaba edificado en rampa y contaba con varios edificios. Uno de ellos tuvo una puerta de estilo gótico, con elementos posteriores a su alrededor.

-Antiguo palacio: Como se ha mencionado antes, en Górriz hubo un palacio, del que parece que conservaba los restos de una de sus torres. Parece que en el siglo XVI, habría sido remodelado, colocando una puerta adintelada y un escudo (No tengo documentación gráfica)

-Ermita: Contó con una ermita dedicada a Santa Eulalia.

En la actualidad, cuando el embalse baja lo suficiente, aún se pueden ver las piedras que pertenecieron a la iglesia amontonadas en el solar de la misma. El acceso no es fácil.

Vista aérea de Górriz (Archivo Abierto Gobierno de Navarra)

Iglesia de Górriz (Catálogo Monumental de Navarra)

Vista general de Górriz (verpueblos.com)

Iglesia de Górriz (verpueblos.com)
Casa gótica en Górriz (La Casa en Navarra, edición de la Caja de Ahorros de Navarra)

Vista general de Górriz (Gran Enciclopedia Navarra)

Ruinas de la Iglesia desde la Presa

En detalle, ruinas de Górriz

Lugar que ocupó la iglesia de Górriz (La posición sería otra, pero no hay foto de esa fachada)

Si quieres saber algo más sobre Górriz, te recomiendo que leas la entrada correspondiente a este lugar en la Gran Enciclopedia de Navarra y en el Catálogo Monumental de Navarra. Además, los libros Vivir para vivir y La Casa en Navarra, aportan interesante información sobre la forma de vida en los últimos años en estos lugares.



domingo, 13 de noviembre de 2022

Iturissa, la antigua ciudad romana del Pirineo Navarro

 Esta tarde he visitado los restos arqueológicos descubiertos hace ya unos años en la finca de Zaldua. Tras años de excavaciones, se ha dejado al descubierto un complejo termal, de tamaño medio, que se encontraba situado en la antigua ciudad de Iturissa o del Sumo Pyrineo.

Las primeras menciones a esta ciudad se remontan a los siglos I y II d. C, cuando varias fuentes clásicas como Ptolomeo o Plinio el Viejo mencionan la existencia de esta ciudad. Vuelve a aparecer en documentación escrita en el siglo III, esta vez en el Itinerario Antonino. Hay menciones a ella ya en la Alta Edad Media.

Las primeras campañas de excavación se realizaron en fincas de los pueblos de Espinal y Burguete en los años 80, descubriendo dos necrópolis, con diferentes materiales.

En los últimos años, se han realizado campañas de sondeo y excavación en la finca de Zaldua (Burguete), donde, se ha detectado la presencia de un gran núcleo urbano, cuyas ruinas se encuentran en la actualidad enterradas. 

El único resto visible son las termas, que presentan un sistema de calefacción y varias dependencias. Sin embargo, las labores de arado han dañado considerablemente las estructuras, por lo que una parte de ellas tuvieron que ser reconstruidas. En ellas, se han encontrado monedas de Denario, un dado y hasta un anillo de oro con una figura.

Igualmente, en años anteriores se han realizado sondeos que han confirmado la presencia de una calzada romana por el cercano Valle de Arce, que llegaría, desde Cesaraugusta hasta Iturissa. Además, en el entorno de Arce se localizó otro conjunto termal, del que escribiré otro día.

Para saber más, os recomiendo leer Trabajos de Arqueología Navarra, editada por el Gobierno de Navarra, donde se pueden conocer de manera detallada los resultados de las campañas de excavación. 

Además, el libro Los Vascones, también tiene mucha información de interés.

Restos de las Termas


Plano de la ciudad romana de Zaldua

Muro reconstruido de las Termas




Entorno de Zaldua

Entorno de Zaldua

Anillo descubierto en las excavaciones