miércoles, 11 de febrero de 2026
Aquí hubo...
martes, 29 de julio de 2025
El Castillo de Aguas Mansas, Agoncillo
Este castillo, datado posiblemente de época romana fue una de las construcciones defensivas que conformaban la defensa del río Ebro, Ibero para los Romanos. Sus orígenes hay que buscarlos en la Torre del Homenaje, la construcción más antigua del conjunto. La base de la torre presenta algunos indicios de la tipología propia del periodo romano, como sillares cuadrangulares, además de una planta también cuadrangular. Su ubicación, cercana al paso de la Calzada Romana Iter I, que unía Hispania con Roma, unido al hallazgo de una estela funeraria de tipología claramente romana, refuerza la teoría de su construcción durante los siglos de domino de Roma. Desconocemos noticias escritas de los primeros siglos de existencia de la fortaleza, por lo que únicamente hemos de basarnos en las fuentes arqueológicas. Desconocemos el papel que este punto defensivo jugó durante las oleadas de los pueblos bárbaros, que arrasaron esta zona entre los siglos III al V. Sin embargo, conocemos datos de población en esta área a lo largo de todo el tiempo. Agoncillo aparece mencionado por primera vez en el testamento de la Reina Estefanía en el 1066. En 1169 se documenta como tenente de la fortaleza de Agoncillo a García Bermúdez y en 1191 el Castillo pertenece al Reino de Castilla. Sin embargo, la primera mención escrita a la fortaleza se registrará en 1211, cuando esta es propiedad de la familia Medrano, que dejará su impronta en la entrada de la fortaleza con su escudo heráldico. Hemos de suponer pues, que, en ese momento, la fortaleza es algo más que la torre del Homenaje. En 1334 se ejecutó en el Castillo de Agoncillo a Juan Alfonso de Haro III, acusado de alta traición al rey. Esta ejecución supuso que el Señorío de Cameros cambiase de familia titular, ostentando ahora este cargo los Ramírez de Arellano. Se ha pensado que en 1340 el Capitán Medrano, señor del Castillo, realizó mejoras en la fortaleza. En 1388 Juan Rodríguez de Agoncillo, propietario del lugar dejaba en herencia el castillo a su hijo Rodrigo Alonso. En 1392, Diego López de Medrano cambiará a Rodrigo Alonso una torre en Islallana y varias casas por el Castillo de Agoncillo.
Castillo de Agoncillo a cominzos de siglo XX.
Ya
en el siglo XIV, tras la muerte de la madre de Rodrigo Alonso, este en 1402
venderá el Señorío de Agoncillo a Diego López de Medrano, quien una vez
reunidas las posesiones, en 1407 formó un mayorazgo a favor de su hijo, el cual
murió sin descendencia. Ante este hecho el castillo pasó a manos de su hermana
Aldonza, casada con Lope García de Porras. Será el hijo de ambos, Pedro López
de Medrano quién mantenga el mayorazgo y la posesión. Es en estos años, cuando
el castillo adquirió su forma y aspecto actual.
Plaza de Agoncillo con el Castillo a la izquierda. Ayto Agoncillo.
En
1477 murió Pedro López de Medrano pasando la propiedad a su hijo Lope de
Porras, aunque el traspaso de poder no fue pacífico. Durante los años en los
que esta familia poseyó el castillo hizo considerables reformas en su interior
y exterior, dándole el aspecto de palacio fortificado. Entre las mejoras
efectuadas se encuentran los cubos y el foso que planteaban ya defensas contra
nuevas formas de artillería y cuyas obras dirigidas por Juan Guitierres
comenzaron en 1482, prolongándose hasta principios del siglo, cuando a la
muerte del promotor el proyecto quedó inconcluso. En el siglo XVI, También en
este periodo hay noticias de reformas en el castillo, reduciendo el tamaño del
patio interior. A finales de siglo XVI, el Señorío de Agoncillo vuelve a
cambiar de familia al morir Lope de Porras hijo de Pedro de Porras. En ese
momento el mayorazgo de Agoncillo recayó en su hija Ana María de Porras, que
estaba casada con el Conde de Siruela, Cristóbal de Velasco y que será
propietaria del título durante gran parte del siglo XVII. Entre los años 1620 y
1622 el Señorío de Agoncillo era propiedad de Beatriz de Zúñiga, mientras que,
en 1628, la propietaria será la Marquesa de Caprio, delegada por la Condesa de
Siruela, que está desempeñando el cargo de Camarera Mayor de la Corte de
Hungría. Los Condes de Siruela mantendrán entre 1689 y 1695 un pleito sobre la
posesión del Señorío de Agoncillo, pues la última hija de estos señores
procesaba como monja en un convento y falleció el mismo año en el que se emitió
la sentencia entregando el Señorío a la Familia Frías Salazar. Será el primer
propietario de esta saga, Lope Frías Salazar quién realice algunas obras en la
fortaleza, en ocasiones muy desafortunadas. Una de ellas fue rellenar los fosos
y torres, además de modificar la estructura del castillo.
Escudo a la entrada del Castillo. BCE
Ya
en 1836, el Castillo de Agoncillo es usado como torre del telégrafo, dentro de
una red de comunicación trazada por los carlistas para poder comunicarse entre
ellos, contando con quince estaciones y dos líneas. Agoncillo se encuentra en
la primera que une Logroño, Agoncillo, Alcanadre, Lerín, Larraga, Puente La
Reina y Pamplona. Este sistema telegráfico, basado en posiciones, en algunos
momentos no resultó demasiado eficaz, al no poder ser usado ni de noche ni con
niebla. Este telégrafo es mencionado por Pío Baroja en su libro Memorias de un
hombre de acción. Años más tarde, en 1846, el Señor de Agoncillo sigue
residiendo en el Castillo. En 1875, el Señor de Agoncillo se convirtió en
Marqués de Agoncillo, conservando en propiedad algunos lugares, entre ellos el
Castillo. También esta posesión será conservada por el Marqués en 1881. Tras la
muerte del Marqués, sus propiedades son subastadas, la primera de ellas fue el
Castillo con todo su mobiliario, sin embargo, nadie lo adquirió y volvió a
salir a la venta un año después. Finalmente, el 16 de noviembre de 1891 el
castillo fue adquirido por Manuel Reboiro y Eusebio Faces Pascual, que tomaron
posesión de él el 16 de noviembre de 1892. Después de esta venta y con el paso
de los años, el Castillo se convirtió en viviendas, quedando en 1967 como
propietarios Carmelo Faces Ruiz y Felisa Faces Ruiz, primos carnales entre
ellos, como propietarios del castillo.
El Castillo antes de la Restauración. Ayto Agoncillo
La
familia de Carmelo Faces Ruiz fueron propietarios de la parte derecha del
edificio, donde sus descendientes establecieron su vivienda. Precisamente su
nieta mayor nacerá entre los muros de este castillo.
miércoles, 18 de diciembre de 2024
¿Dónde está Bonifacio Montalbo? La Historia del Alcalde Desaparecido de Ribafrecha
Corría el día 21 de enero de 1910 cuando Bonifacio Montalbo, alcalde de Ribafrecha salía de su casa en dirección al corral donde guardaba unas gallinas, con el fin de darles de comer. Esta es la última refrencia que se tiene a él.
El Ayuntamiento de Ribafrecha presentaba una situación adversa ya desde finales del siglo XIX, pues son muchas las noticias en las que se le requieren cuentas o informes, también varios concejales se quejan del funcionamiento y estado de la alcaldía de Ribafrecha. La tensión y el mal estar fue creciendo con el paso del tiempo, dándose casos como el del 12 de agosto de 1906 cuando se suspendió de sus funciones al secretario municipal.
Un año después, el 27 de enero de 1907 varios vecinos presentan firmas quejándose de la mala gestión que se está llevando en el Ayuntamiento de Ribafrecha, pidiendo que se haga pagar a todos los que tengan deudas y tratar así de recuperar la salubridad del Consistorio. En ese momento se presentaron doscientas tres firmas. Ante esto las autoridades volvieron a reclamar al Ayuntamiento y el 9 de febrero se cesó de nuevo al secretario, de lo que resultó que el Alcalde pide la dimisión al no encontrarse capacitado para poder desempeñar el cargo. Sin embargo los problemas internos en el Ayuntamiento continuaron, pues el 23 de marzo se requiere de nuevo al Consistorio para que presente el
La difícil situación que vivía este consistorio se mantuvo y se agravó en los años venideros, a la vez que la tensión entre los integrantes del mismo. En estas condiciones, el 16 de febrero de 1909 se abre el plazo de presentación de candidaturas para las listas electorales.
La situación estalló cuando el 27 de abril los liberales se quejan de que no han podido proponer candidatos para las alcaldías de varios pueblos, entre ellos Ribafrecha. Ante esta tesitura y unos días después, Bonifacio Montalvo García que posteriormente será alcalde de Ribafrecha y tres concejales más, remiten una carta al periódico quejándose del reparto de votos y concejales en ese Ayuntamiento. Sin embargo el descontento por esta misma causa también se dio en otros pueblos cercanos, que empezaron a poner en duda los métodos electorales que se venían aplicando desde mediados del siglo XIX.
Mientras tanto el 17 de junio de 1909 la prensa señala que el asunto de las listas electorales continuaba sin resolverse. Esto se solventó el 14 de julio cuando finalmente se anularon las elecciones en Ribafrecha y Ocón y tuvieron que volver a celebrarse. Esto supuso que fuese necesario presentar unas nuevas listas electorales con candidatos, que el 23 de julio se anularon, pidiendo que se eligiese a gente competente para formar parte del Consistorio. Esto llevó a Bonifacio Montalvo a pedir que se anulase la Junta Electoral. El 5 de agosto se atendió su propuesta anulando a la citada junta.
Las elecciones se realizaron en un ambiente de tensión en el que la Guardia Civil tuvo que estar presente. En ellas ganó la formación liberal con su candidato Bonifacio Montalvo, llevando a juicio a la anterior Junta Electoral, acusándolos de corrupción.
Con estos resultados, el 4 de septiembre se pidió que se conformase la corporación y el día 30 de septiembre se dieron por válidas las elecciones, sin embargo la tensión ya es dueña del Ayuntamiento pues el anterior alcalde no quiere dar paso a la nueva corporación elegida. Este asunto fue puesto en conocimiento de instancias nacionales y finalmente el día 19 de octubre se constituyó el Ayuntamiento, al acto acudió el Gobernador Civil dada la difícil situación que se estaba viviendo.
Mientras esto ocurría, las diferencias entre los concejales del Ayuntamiento fueron incrementándose, llegando a dudar unos de la capacidad de los otros y la tensión municipal se mantuvo durante un tiempo haciendo muy difícil el correcto gobierno de ese Ayuntamiento.
El día 21 de enero de 1910 se daba la noticia de que había desaparecido Bonifacio Montalvo García, Alcalde de Ribafrecha. La prensa señala que entre las siete y las ocho de la mañana, el Alcalde acudió a su corral donde daba de comer a las gallinas, perdiéndosele allí la pista. Al hacer la investigación únicamente se encontraron las llaves del corral puestas por dentro.
El caso de la desaparición del Alcalde de Ribafrecha llenó hojas y hojas de periódico, contando muy diferentes versiones de un hecho que marcó a todo el pueblo y del que nunca se supo lo ocurrido.
La prensa del momento comenzó publicando diferentes testimonios, en los que se hablaba de que el cadáver había sido arrojado a un horno de yeso o a una cuba de vino. Otros hablaban de que el crimen se habría cometido en el cementerio y el cuerpo se habría colocado debajo del de una sobrina suya que había fallecido ese mismo día.
La noticia traspasó las fronteras de La Rioja, publicándose durante mucho tiempo en los periódicos nacionales. La investigación de lo ocurrido también cambió de mano en varias ocasiones, sin que ninguna llegase a dar con una explicación coherente de lo ocurrido.
En estos años, en España se está desmantelando el conocido como Sistema Canovista o de la Restauración que mantenía un turno de partidos, Conservador y Liberal en el poder nacional. Para conseguir este objetivo se recurría habitualmente al falseo de elecciones, utilizando la corrupción electoral. Aparte de restringir el sufragio, también se han documentado votos de personas fallecidas, la introducción en las urnas de más de una papeleta por persona o la colocación de estas en lugares inaccesibles, como en lo alto de los campanarios. Aún así, si no se recogía el resultado esperado, se vaciaban las urnas y se rellenaban con nuevas papeletas.
Este sistema permitió que se mantuviesen en el poder élites caciquiles que controlaban absolutamente todos los ámbitos de la vida. Con la llegada del siglo XX, este sistema corrupto se fue desmontando, pues poco a poco el sufragio se fue ampliando y fueron muchas las voces que reclamaban limpieza en las elecciones. Esto puso a las élites cada vez en una situación peor, pudiendo controlar cada vez menos el sistema. El caso de Bonifacio Montalvo es uno de ellos, pero no fue el único que alzó la voz contra este sistema, requiriendo una mayor transparencia en los municipios. Precisamente, en el momento en el que ocurrió la desaparición del alcalde estaba a punto de ser elegido Presidente del Gobierno José Canalejas, defensor de la limpieza electoral y política, de pensamiento igualmente liberal que consiguió desterrar este sistema e imponer un modelo de estado moderno. Sin embargo, Canelejas corrió un destino muy similar al de Bonifacio Montalvo, pues el 12 de noviembre de 1912 fue asesinado en la Puerta del Sol cuando miraba el escaparate de una librería.
En La Rioja, en el mismo periodo que Bonifacio Montalvo, hay otros alcaldes y candidatos de distintos municipios que también comenzaron a poner en duda el sistema. En años venideros serán muchos los pueblos que comenzarán a desconfiar del sistema ayudándole así a desaparecer, como el caso de Nájera y Baños de Río Tobía, un año después que Ribafrecha.
El caso de Bonifacio Montalvo fue seguido de forma intensa por la prensa del momento que cada día trataba de dar noticias nuevas, creando un gran noticiario titulado Crimen Misterioso, en el cual se comenzaba a dar vida a teorías, muchas de ellas con tintes novelescos que colaboraron a crear una inmerecida fama a los habitantes de Ribafrecha por un hecho que para nada se puede decir que fue aislado.
A día de hoy, Bonifacio Montalvo es el desaparecido más antiguo en La Rioja del que se tiene constancia.
Tras su desaparición, se nombró a un alcalde en funciones que se hará cargo de seguir con las labores de su predecesor.
Concluidos los interrogatorios, registros, investigaciones, teorías y ríos de tinta, el 25 de abril se dio por sobreseída la causa del Alcalde de Ribafrecha, poniendo en libertad a los trece procesados.
domingo, 1 de diciembre de 2024
El Palacio de los Chapiteles de Logroño
Ubicado en el arranque de la calle Portales, el Palacio de los Chapiteles es una de las construcciones más destacadas del Casco Histórico de Logroño. Hoy en día, sede del Instituto de Estudios Riojanos y de la Dirección General de Cultura y hasta hace no muchas décadas sede del Ayuntamiento de Logroño.
Los orígenes del edificio se remontan al siglo XVI, en un
contexto urbano muy diferente. El cerco amurallado recorría la actual Muro del
Carmen, Rodríguez Paterna y el Muro de Cervantes. En la confluencia de las tres
calles se ubicaba la Puerta de la Herventia, uno de los arcos de entrada a la
ciudad. Las primeras referencias que conocemos al edificio que hoy ocupa el
número 2 de la calle Portales se remontan al siglo XVI, cuando la familia
Jiménez de Enciso, en concreto Pedro Jiménez de Enciso, construye esta casa,
con un aspecto muy diferente al que hoy conocemos. La documentación nos
describe que en el interior había habitaciones dedicadas a escritorios,
capilla, entre otras. La documentación también menciona la existencia de dos
pequeñas torrecillas en una de las fachadas, que fueron construidas en 1575. La
fachada principal tenía una puerta en forma de arco de medio punto. En el
último piso había una galería bajo los torreones. En el centro había un patio
interior. La planta noble era la primera, que se decoraba con los muebles más
suntuosos y ricos. Había un salón y una biblioteca con libros. En esta planta
se guardaron algunas tablas de retablo que la familia tenía en la Redonda
mientras esta estaba en construcción. En el primer piso había habitaciones, que
estaban articuladas en torno al patio central, ubicando el Salón Principal en
la fachada a la Herventia. Este modelo de construcción no es muy diferente al
que se estaba realizando por la nobleza en esos momentos en todo el territorio
español. La zona cambió mucho al colocarse en 1572 el Ayuntamiento en el
Edificio de El Portalón. Durante el siglo XVII, la zona de nuevo sufrió un
cambio al construirse una nueva manzana de casas enfrente. Igualmente, las
casas colindantes también sufren cambios, que no eclipsaron el poder económico
de la familia de los Jiménez de Enciso, que seguían manteniendo su residencia
en este edificio. El nombre de Palacio de los Chapiteles procede de este siglo,
cuando se colocan estos característicos remates sobre los dos torreones de la
fachada de la calle Portales. Durante estos años, se abre al este del edificio
una nueva calle, San Isidro, al desaparecer la primigenia muralla y erigirse la
antigua Casa de Correos. En el vecindario del año 1771, la casa es propiedad de
Bartolomé de Vidaurreta, descendiente de los Jiménez de Enciso. En 1753 se
reconstruye la fachada de la Herventia. Los cambios se consolidan en el siglo
XIX, en concreto tras la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas. El
17 de mayo de 1862, el Ayuntamiento se hace con la casa para colocar en ella la
sede del Ayuntamiento. también Sus interiores son remodelados, adaptándolos al
gusto decimonónico y al uso municipal. En ese mismo año también se eliminan los
viejos muros y con ellos la Puerta de la Herventia. A mediados del siglo XIX,
se realizan las Alineaciones, llevadas a cabo por diferentes arquitectos, que
derribaron muchas de las casas colindantes a los muros, dejando más visible la
nueva casa consistorial. El siglo finalizó con la desaparición del Convento de
los Carmelitas en 1895. Durante estos siglos, las dependencias interiores del
edificio cambiaron sustancialmente, llegando a desaparecer el patio a mediados
del XIX para colocar en él la escalera. El día 2 de junio de 1902, se eliminan
los Chapiteles originales de las torrecillas. Durante todo el siglo, el
edificio sufrió reformas para adecuarlo a las necesidades del Consistorio. En
el año 1980, el Consistorio se va y el edificio se transforma en sede del
Instituto de Estudios Riojanos tras una profunda reforma interior y exterior.
En el 2010, los Chapiteles volvieron a su posición original.






.jpeg)
.jpeg)


.jpeg)
